miércoles, 12 de agosto de 2009

Todo sobre todo


Los brutos no tienen alma, los animales sí.

Toda representación queda al punto de solo ser comprendida por quienes la representan. Esto es injusto.

Los brutos no dejan de asombrarse de lo que tienen, los otros solo viven.

Unos existen, los otros se preguntan por qué, esa es una actitud insoportable.

Si naces preguntando y te mueres sin saber, prefiere morir sin saber y naciendo sin preguntar.

Todo lo más allá de lo metafísico, es una completa mentira, tanto como lo mismo metafísico.

Deja que sus cuerpos se pudran en el piso, deja que el tuyo no contamine la tierra. Para eso fabrican las tumbas

La distancia entre los brutos y los inteligentes, es tan amplia como el error a compararse.

Toda la quietud se esconde tras un manto verde, y no es óleo.

Sin duda una vez quitadas las cadenas, la libertad terminaría por espantarte, y todos pedirían sin duda la vuelta de la mano opresora. No puedes vivir sin un bozal.

Cuando te das cuenta que nada sentido tiene, bienvenida la libertad.

Has intentado hablarle a las paredes, sin duda que interrumpen menos que un grupo de sabios.

Has intentado hablarle a los animales, sin duda que no les interesa tu palabra.

Asómbrate de las cosas en sí, no de las cosas para sí.

El ser y la nada; el ser y el tiempo; el ser y todas sus porquerías.

Todo se aprende fácilmente, tan rápido como lo que dura un programa de televisión.

Sobre la base de que todo esto es una construcción abstracta, me niego a pensar que todo es verdad.

Dos más dos son cuatro, tanto ensimismamiento aún no me cabe en la cabeza.

La tierra es plana hasta que no se demuestre lo contrario.

Somos todos hijos de un dios, de eso no hay duda.

No tener identidad, eso me hace grande distinto de toda trivialidad.

Escribir es una tontería, escribir es una meta.


Mundos inmundos



La radio se transformó en una maquina, más bien en un autómata. Yo y mi compañero de labores quedamos estupefactos, el autómata le dijo a Luis que era el elegido para salvar al mundo, lo tomó y se marcharon.
Que aburrida es la vida de todos, yo no cambio mi trabajo por nada del mundo, lo más desagradable en este momento es trabajar sin música.

Inspirado


Frustrado se sentía, el doctor le recomendó que tomara de estas píldoras, una cada seis horas, son extrañas, su sabor le recuerda momentos pasados, le estimulan a cosas nuevas. Todo dice que da resultado el medicamento. A decir verdad ya no recuerda la razón de su visita.
Llegando a casa mira los libros, los lápices, las maquetas, el computador, ya nada le llama la atención. El televisor es la mejor opción ante tanto cansancio, quizás así recuerde que es lo que le falta.

cCorazonadAa


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Cavaba un hoyo, sin querer intuía la gran depresión, como si tuviese un sexto sentido. En su casa acordaron sería el primero en marchar. Al parecer escuchó toda la conversación de la cena, ahora se comporta bien, trae las pantuflas, intenta ser más útil, no quiere que lo boten a la calle. Mientras tanto intenta dormir.


Hay cosas que no se comprenden

En mi hogar hay un ratón. Su casa está dentro de la mía o mi casa sobre la suya, lo más probable. Tiene una vida anacoreta, pretende alejarse de la civilización que lo atormenta. Él come lo que yo le doy o bien lo que logra conseguir, dice que le molesta el smog tanto como las personas, ya no puede vivir tranquilo. Le pregunté su nombre y es indescifrable. Soy incapaz de llamarlo por su nombre.

La ropa ya no le queda



Miró hacia atrás escépticamente, se dio cuanta que ya no era el mismo. A sus espaldas quedó toda su retrograda vida. Al parecer había crecido, su ropa no le quedaba eso le parecia bien, casi nadie lo logra.

Extasiado

Caminando, las sombras se apoderan de lo incalculable que suele ser su reflejo, por todo el cúmulo de pensamientos que de él se apoderan. Para hacer justicia pretende hacer más de un quite a su reflexión idiota para no confundir, constantemente, lo que siente con lo que piensa. Aunque todo le da lo mismo, no por desinterés, más bien por un disgusto consigo mismo al intentar despegar su vida de la existencia inauténtica, despegarse en última instancia del sujeto sujetado que no pretende apartarse por mucha razón que ponga.
Piensa o siente, él aún no lo sabe, que no vale la pena seguir en lo mismo, pues no es él quien vive, sino otra persona dentro de él que lo mantiene siendo quien es, o sea lo ampara siendo un no ser indeterminado. Es extraño que sabiendo lo que le sucede no pueda hacer de él una cuestión tan simple como dejar de ser un no ser, para poder definitivamente ser libre. Quizá cree que los comentarios del mito son verdaderos y que el sol es aterrador, no se imagina soportar todo lo que lo espera, piensa quizá no encontrar sombras si en algún momento pretende descansar de la radiación que lo ciega. Siempre todo fue entregado en su mano, donde el sol está todo se debe conseguir personalmente, eso le disgusta, eso es lo que cuenta.
Se deja morir por su ignorancia y su falta de ánimo en las lecturas. Solo se quedó con la lección platónica del mundo.
Las ideas son una porquería, - le he dicho miles de veces - Dejarse llevar por los sentidos es lo mejor, ¿no sabes lo que es el instinto? -me miro aterrado.
Despierta que es lo piensas, - ya con cólera- crees acaso resolver un problema, ganarte la vida volviendo en círculos tu pensamiento.
La Internet me tiene así – dijo en vos baja – pretendo escribir una novela con respecto a mi inquietud.
Tú eres un sin sentido. – le grité.
Se fue al colegio a realizar las clases.

lunes, 3 de agosto de 2009

Paraísos terrenales

Creía, sin duda, haber llegado a la casa de Satanás.

El fuego salía de los tubos, las aguas negras hervían, el sol ya no salía, todo el lugar era tenebroso, sombras y más sombras. Se percató que no era la única en ese lugar. Jamás logró ver al diablo en persona, sí a sus colaboradores, monstruos con manos deformes, demonios con mascaras y disfraces, dialectos extraños, risas y gritos por dondequiera. Muchos como ella pagaban fuertes castigos, esperaban su sentencia. Algo le llamó mucho la atención, al llegar, en la entrada decía matadero en lugar de infierno.

Idiotez




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Tenía más de “567” amigos y conversaba gran parte del día con ellos. Impresionado de sí, se dio cuenta que era sociable, simpático, cosas que no descubrió jamás en él. Salió a probar suerte a la calle. Se sintió pequeño, no sabía como decir "Hola" sin que lo despreciaran.

Une tristesse




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La nieve se derrite al frío, se cae a pedazos, cojea y todos nos miramos y todos nos miramos.

Cómplice




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Odiaba a las personas por su condición de tales, sus rasgos físicos y metafísicos. Las sonrisas fingidas y letales, los estornudos retenidos, los labios rojos, las narices heladas, los ojos cerrados, las manos tomadas, en fin. Llegaba al extremo de asesinar a todos quienes se le cruzaran. Sin saberlo era un criminal a sangre fría.
Lastima que no puedo acercarme a él. Lástima que no tengo un espejo, para que sienta en sus labios el placer amargo del suicidio. Por ahora que siga en lo suyo.

Abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz




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Y seguía evolucionando. Ya caminaba en dos pies, la utilidad de su pulgar era evidente, los bellos del cuerpo desaparecieron. Algo le incomodaba, esa voz que se albergaba dentro de su cabeza. Intuía que nada volvería a ser como antes.

El último amor de un poema




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“… ¡Te extraño!
Eso dije en tu oído.
Me sabes sin siquiera mirarme
Me sientes sin saber lo que hago
En tu mano baile cansado
En tus pies esquive los dedos
En tus dientes morí cinco veces
En tu boca dormí temblando
En tus cabellos perdí mi Dios…”


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domingo, 2 de agosto de 2009

Mirada no conocida




Desde mi punto de vista todo es blanco, todo es negro. Me consuela saber que no veré la roja sangre correr por mi cuello.

Lamento que todo esté tan lejos




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Desepcionarse es parte del encanto.

El zorro no necesita de máscara, ni la máscara necesita de un zorro.

Peor incluso a la máscara, suele ser la banda que la soporta.

Entre la tragedia y la comedia están las mejores representaciones.

Quién dice máscaras, si no son más que rostros desfigurados por las mismas. Hoy ya nadie las utiliza.

Es mejor esconderse, que estar como un no presente.

Son más oportunas las caretas, incluso más que un mal maquillaje.

Mira a tu alrededor, verás que todos sonríen, aparentemente.

Si hay algo que me diferencia del reino animal, es el derecho a esconderme tras la misma distinción.

Todos somos ajenos a lo conocido falsamente.

La tierra no sabe distinguir caras, las caras no saben distinguir la tierra.

La amistad crea en el hombre un falso sentimiento de comprensión interesada.

Lo mismo es el hombre al universo, como las hormigas al hombre.

En su envidia más evidente con respecto al poder, el ser humano condenó al tiempo a girar en círculos.

Cuidado con las mariposas, son ellas las que cierran las puertas.

Ante la denominación de terrícola, todos somos iguales, mas quienes proclaman el bien a causa de la conmiseración, tienen en sus espaldas las llagas de la superioridad. Esto no tiene mérito.

Saqué todas mis máscaras y aún me queda una.

Entre la máscara y un rostro puro no hay diferencias.

viernes, 31 de julio de 2009

Los animales prefirieron callar



Al intentar despejar sus problemas caminó por los alrededores del centro, algo muy normal dentro de las actividades de su vida. Jean combatía siempre el mal de su trabajo junto con el de su esposa… al punto interminable que ambos no le dejaban aliento para evitar sus malestares.
Él jamás discutía, es más decía culpas no tener dentro de sus debates matrimoniales; sexo, hijos, dividendos, trabajo, en fin. Una vida simple y humana. Era extraño verlo enojado o alterado, lo que hacía pensar que verdaderamente los otros eran los problemas más no él.
Es por eso que hoy lo ves sentado entre los arbustos, mirando hacia el piso, conversando.

- Hola Palomo cómo estás, -le hablaba a una Paloma que picoteaba a sus pies, - no intento molestarte pero tú eres quien a mi ha venido, solo estoy y muchos problemas tengo.

Era inquietante como Jean intentaba, de alguna manera, relacionar su vida con un ave, contando sus pesares. El sol se ponía al horizonte, y este no desistía en su amistad.

- Sé que no me entiendes -el ave seguía picoteando el piso, - mas mis intentos mágicos por conversar contigo, me impulsan a hacerlo. Tú problemas no tienes, tú eres libre, tú naciste y tan solo vives. Quisiera saber de ti cosas y yo enseñarte las mías, no soporto la vida de humano que llevo y envidio la tuya hermosa criatura.

- Pero qué cosas hablas monstruo, de mí no sabes nada, es más, nada sabrás nunca – respondía la Paloma, extasiada – no te vasta con arruinar mi día colmado de barreras que tú me impones. Para ti no soy más que una plaga.

- Eh – Jean perplejo, enmudeció.
          
          - Qué más da si oírte pudiera, tú y los otro tú jamás entenderían que comunicar puedo - el ave ya abría sus alas, en actitud de vuelo, - no pretenderás ser un buen animal conmigo, si ya todo animal perdiste, en tus ojos y tus palabras veo el egoísmo de tu soledad y sed de compañía, en tus problemas tu eres el único responsable. Me marcho y mirarte no quiero, vuelve a tu hogar y enfrenta tu naturaleza, no intentes despegar tu piel de lo que eres. Humano mediocre
- ...  

sábado, 25 de julio de 2009

Esperando los 60

                                               (Hay mucho que hacer...)


- Por qué no escribes algo grande- Preguntó muy entusiasmado.
- No, hoy no, tendría que estar muy hastiado como para escribir una novela. Esperaría mi vejez… 

El hombre increíble



El sol externo grita, eso nada me incomoda, me embelesa. Mi padre sirve agua, mucha agua. La gente afuera camina. Y yo, yo mirando por la ventana soy capaz de imaginar lo infinito, en mi pequeña imaginación finita. 

Espectáculo casual



El invierno en tardes de primavera es extraño, día perfecto. Sin embargo, nada es tan  “alentador” como ver más volantines que aves en el cielo.

Descansar en paz




Su juntaron los cuchillos, los tenedores, los anillos de mi madre, las figuritas de cobre, clavos, agujas, tornillos, sartenes. Todos los objetos metálicos de la casa, y creando una forma humana comenzaron a excavar un hoyo en el jardín con pala y chuzo.
- Pero qué haces – le pregunté.
- Quiero volver de donde me sacaron -


Crisis humana



En tiempos de crisis todos ahorran de todo, la comida, la ropa, los papeles, hasta las palabras. Ya nadie se saluda solo mueven sus caras. Todos quieren ahorrar como si fuesen eternos.

La tele hizo daño


Le gustan las comedias de la tarde, esas bien dramáticas y cebollentas. Le gustaría ser protagonista de su propia tragedia, donde el bien siempre gana. 

Misterioso


        Me gusta mirar el cielo cuando llueve, de esta manera audaz, confunden mis lagrimas con gotas de lluvia, mejor aún nadie pregunta por qué lloro.  

Apagado


Es extraño que leer micro cuentos me inspira para crear los míos, hoy leí siete u ocho. Me di cuenta que algo me pasa, hoy solo escribí esto. 

miércoles, 22 de julio de 2009

Desconectado



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Los problemas sumaban y seguían. Se dieron cuenta que para todos él era una verdadera  molestia. Nadie lo reconocía, sin querer Blanco tampoco. Esperaba que el resto se lo dijera.
Solo allí yacía en su lugar sentado. Intentaron conversar plenamente, mas, caso no había. El destino era predecible, quizás bueno tanto para él como para los demás. El hombre que lo acompañaba lo distrajo un momento enseñándole unas lecturas y sin que lograra darse cuenta la mujer de cabellos negros se lanzó a sus pies y estirando su mano hasta más no poder. 
-Le gritaron – ahora -, y sin pensarlo dos veces lo desenchufó.
Blanco poco a poco dejó de emitir ruidos y pulsaciones. El hombre un poco extraño, incluso desconocido, se acercó para corroborar, le puso un dedo en el ojo y lanzó: 
-¡Sí, ya no funciona, lo lograste! Unos se alegraron, otros nada dijeron. Era la hora del té, el hambre invadió la casa. ¡Pongo el hervidor! Fue lo más sensato que se dijo.

Despertar

(Última aparición de este gil en este lugar)

...Hoy dormiré temprano, no para descansar más, no para soñar más ligero, lo haré para pensar un poco más alejado, para mirar a través de la oscuridad, de la tenue luz de la calle que pasa a mí habitación por las cortinas trasparentes, casi entregadas. Tumbo, y doy cinco, siete, diez vueltas sobre mi mismo. Ya no puedo rezar, ni creer en dios. Solo reflexionar con mi yo y yo. Alcanzar la estupidez que encuentro en la oscuridad, esa que escribo en mi mente, que sin intención no olvido, ni despego. Algo parecido a lo que sucede con mi cabello, todo y un sin fin de locuras tempranas. El gato, la cosa negra se revuelca en mis adentros escapando del clima, encontrándome a mí.

Intento mirar el reloj en vano, la hora a estas alturas no me interesa, es más mis ojos no me soportan, yo tampoco a ellos, ya nada veo.

La noche es fría, como esas que inspiran terror, esa que pocas veces contraen para soltar las lagrimas, pero de las más dolorosas que me hacen escribir cosas que no deseo y que son realidades, realidades que existen y no cambian. Tan reales como mi propia vida, al menos eso creo.

Esas que no apartan el sufrimiento ajeno de lo verdaderamente indefenso y por los siglos inferiores, esos que se defienden para declararme loco, Aun así quisiera intentar que sea ese “día”, que es mejor que estos días, en esos que no pienso estas cosas, no las pienso ni las consulto sino que las resuelvo, pues esos días son las respuestas que buscaba, la no razón de dormir temprano…

lunes, 20 de julio de 2009

El Amor


Le escuché decir irónicamente que el amor no existe, sabiendo paradójicamente que es lo único que vivo lo mantiene. Ama su propia vida.

Todo y nada


Le saqué la máscara, para comenzar, así y todo fue imposible. Conversamos un largo rato, solo me decía cosas sin importancia. Luego, la besé, le quite su chaleco, la desnude completamente. Aún así viendo su cuerpo frágil y desnutrido no pude saber que era lo que escondía. Con mucha pena tapé su boca, la asfixié para matarla. Con un deseo de mis adentros, abrí su tórax, intentando llegar al corazón, al estomago, los palpé uno a uno. Hasta que al fin, encontré en su garganta la nota. Decía: Jamás sabrás mi verdad.



(Por favor anulen mi voluntad)

miércoles, 15 de julio de 2009

Enclaustrado



Sabe que las cortinas algo esconden, mas no imagina qué puede ser. Algo peor que su vida no encontrará, eso lo tranquiliza. No cree lo que le cuentan las voces. "... afuera el sol quema fuerte y las sombras de nada sirven..." 

Extinto




…Cambió una y otra vez de idea, así de pies, así de cabeza, cambió sus sentidos por el sueño falso, cambió de canción 157 veces sin encontrar la correcta. Su nombre paso de Clara a Paris. Cambió su vida por la televisión por cable. Cambio su computador por una máquina de escribir. Millones de circunstancias a la inconciencia vinieron, periódicos, revistas, libros, bosques, árboles, hojas, casas pintadas de ocre, un final mediocre, dedos, caras, nada sutil.

- Mami, mami cómprame algo-

-  A qué hora nos juntamos, a las doce-           

Las interrupciones eran variadas, las personas no tanto, pero su atención, el punto fijo sigue siendo su problema más fatal. Vivir como tratando de no hacerlo. Caminar a su casa inundándose de estúpidas imágenes ingenuas, saber que no se casa, que ya tiene 56, que todo es entretenido si no se está  sonriendo, beber, quizá fumar. Muchas opciones posee, mas casi todas son insuficientes. El doctor le diagnosticó cáncer, dinero no tiene, tiempo no se hacía para nada. Pocos días le quedan, hace más de siete meses que no se examina. Dos esquinas, y ya nada le queda.

            La gran puerta oxidada, la deuda, la dueña del departamento le habla mientras a dormir llega, mueve su boca, sus llaves apresuradamente busca, a casa desear intenta, soporta, por fin la llave, se despide, mofa. Abre la puerta…

             La puerta se abre, cierro el libro, página 43. Es mi madre y sus ojos en gloria, desorbitados. Me dice hola, le respondo. Deja su bolso, a su habitación se marcha, la observo, detrás sombra no le queda, sin intención, creo que se parece mucho a Clara. 

         (Con velas.Sin velas.No velas)

Temor'Cobardía


En estos momentos grises (para él), un tanto alocados (idiotas), solo deseaba poder comer carne, tener aquellos dientes, afilados, diamantes, pulcros, para realizar sacrificios, sembrar el pánico, degustar la sangre roja,  si por un instante fuera, acostumbrarse a ella. Pensaba quizá le temerían más o bien lo dejarían en paz. Comprendió que el hecho de ser herbívoro fue un mal estado tanto para su destino como para la gracia de los otros. Carnívoro, ya no lo molestaran tanto.  (cobardes son, se aprovechan de quienes ventaja sacan, por qué no un León).

No tengo colmillos, mas tengo cuernos, eso me compensa, eso los aterra, eso no los conmueve, eso me entristece. 

(La fe se opone a la libertad)

Mi corazón, un 555


 Flip-flops en mi pecho. Abro un ojo, cierro el otro, muevo mis dedos derechos, mantengo quietos los otros. Mi pies se mueve el otro se detiene, estable o monoestable, yo no lo recuerdo, solo nací de esta manera. Mi padre me concibió con estos defectos. f= 1 /0.693 x c1 x (R1 + 2 x R2).

Espero no morir o por último no perder, hoy todo se desecha ya nada se repara, eso me asusta.

lunes, 13 de julio de 2009

Biblioteca


Cuando sonó la mañana, todo se detuvo, no sé bien por qué. La fotografía quedó en blanco, la revista en negro. Él miraba a cualquier parte, yo buscaba algo en el computador. El cuadro de la espalda inquietaba. La biblioteca era gigante, pensó él mientras leía, lo sé pues lo dijo en voz alta, no se dio cuenta. (Sfinrod)

Tristón


 

Asomó la cima del mundo a su pecho, ladró casi bostezando(sonriendo). Nadie lo tomó en cuenta, por lo mismo, se bajó del pedestal, ésta ya no era su casa, ni menos aún su tierra, sin querer de él se apoderó el pesimismo, su mejor amigo ya no estaba. 

jueves, 9 de julio de 2009

"Las olas quieren despegarse del mar..."



No pienso que esto que tengo en mi mano sea lo más importante, ya que en mí cualquier cosa pesa demasiado. A esta edad atrofiada la tensión superficial me pulsa las palabras, más aún cuando golpea mi cara en forma redonda, los árboles se balancean, caen hojas, mis ganas, yo con ellas, me disperso. Estas escaleras me perturban como bien me componen, mas, el movimiento me agota. Preferiría aquí quedarme y no marchar, la brisa azul también es gris como estos días. Los buques entorpecen el tranquilo, como mi vista gastada, el deleite borroso, al igual que mis pies. A caminar comienzo.
El puerto es el mismo siempre, como mi entorno siempre. Los negocios, los gatos alpinistas, individuos indeseables, me arrastro, me descompongo, desde mi hogar hasta donde el impulso me dirija. No soy humano, cosa tal ves, o bien una rama caida. Mi finalidad es la costa, eternamente me atraerá la tranquilidad de lo incontrolable, así el carácter, la personalidad, las personas que cada día se imponen, inmortalidad, todo quien desea una imagen (buena), sumido estoy en el pensar mientas deambulo hacia las esquinas del mar. Las calles son negras de asfalto, negras de humanidad, animales en pena, aire. Los autos junto con los edificios forman todos un hermoso, cuando el agua sucia los limpia, sin querer limpia mi rostro, cuando el cielo, alcanzar quiero con mi ojos. Sin embargo, caminando me hallo, escapando también. Los ruidos de la gran avenida, quizás ya son gratos a la costumbre, diría incluso divertidos, empuñada mi mano sigue.
Las caras son alegres, tal ves tristes, no se deben distinguir ambas expresiones. Soy al igual que todos, una contradicción monótona, intentando despegarse del plano suelo, vivir en los árboles, bajo la tierra, sobre el mar, dejarme envejecer más temprano y no mañana. Ya nada es de importancia, ni siquiera el pensamiento, que no capaz de representarme, ni mis manos lo hacen, ni yo lo hago. Soy una cosa cualquiera, antes que yo todo era tranquilo, hasta que asimilo mi ser de forma espontánea, eso aterra a más de uno. Mi bozal, todo marcharía mejor sin él, incluso mejor sin mí, intento cada día quitarlo y es casi imposible por la condición de caminar en dos pies, atado de brazos y libre. Todos los rostros siguen siendo los mismos, mirando el suelo es difícil distinguirlos. 
Me detengo, y todo algo me indica, la luz en el faro, las líneas de la calle, las reglas, “pare”, “seda”, “compre”, “no se exceda”. En fin, no se que hacer, miro hacia el cielo e intento ver a mi “Dios”, las nubes me tapan y el cielo es como un televisor sin señal, al parecer nunca exitió tal personaje. Soy víctima de la imaginación, si puedo llamarla mía. Lo concebido es un arte implantado, intentando romper con el oscuro dogma de la estructura, renegando de mi sombra y todo cuanto ella dicte, como un no ser sincero con mi entorno.
Las brisas de sal ya me son más cercanas, poco falta para llegar al fin de todo mi pensamiento, calmarlo, darme cuenta que soy tal y como no deseo, creo tan aferradamente en la ilusa fe de concretar algo, arrojo el celular, mi numero de serie, mi reloj. Pero no, están en mis bolsillos, más agarrados que nunca. Esto habla muy mal de mi voluntad de poder, como si la tuviera. Los niños pasan sonriendo, comiendo cosas, mentes semi-puras con destino al mismo fin. Que mal estar, que mal feliz.
Asomando mi humanidad, reconozco que el sonido de los golpes es hermoso, el azul opaco, la espuma blanca, el hielo penetrador, las olas quieren despegarse del mar como yo de mi rostro. Cuál es mi rol dentro de la naturaleza, soy un error elevado a potencia diez, un decimal infinito, regla de tres, ecuación de tercer grado, nota musical. Todo a cuanto humano sea soy. Menos yo mismo, el agua sube y crujen los pilares, se encadena, se muere, el mar con ella. Abro mi mano cae el corazón como dentro de una botella, al mar azul se hunde, el sol empañado en mi cabeza, suena la campana, hoy no iré a trabajar, después de todo sonrío. 

lunes, 6 de julio de 2009

Neltume yace en el parterre bajo dos metro de tierra a la sombra de un limón.

Sentado, cavó su propio sepulcro. De pie sacó su propia percepción, no deseaba recordar nada de lo vivido. Sentía esa última necesidad. Las malas opciones no formaban parte de su sangre. Pretendía dejarla huir, todo con la ayuda de un cristal partido a la dicotomía.

Nada más que el día, nada más que la noche, nada más que su propia vida. Eso estaba en juego. Se percató del silencio humano, mas no del silencio terrenal. Todo lo vivo le observaba. …Me robaste el sufrimiento, creyendo ser el único capaz de poder hacerlo. Me quitaste el alma y la tranquilidad, lo último que poseía. Nadie lo escuchó, ni respondió. Lanzó su pala, su existencia, su sangre negra, y se dejó caer al foso. La inyección lo haría dormir mucho mejor de lo esperado. Sin embargo, olvidó tapar su propia muerte.

Ladrón

De un salto se bajó del caballo, obeso individuo. Sus músculos se recogían como gelatina al rebotar contra el suelo. Parecía acalorado a pesar del frío. Desde aquí espero vender algo para alimentar una dicha desencontrada, al acercarse le oigo respirar, los intestinos le aprietan los pulmones, me sentí a minutos de una explosión.

Al alejarse. Sacó algo de sus bolsillos. Caminó hacia su compañero errante. Encendió un cigarro. (Yo no me di cuenta)

Arácnida

(Foto inapropiada, como todas)


La pared del cielo. La sombra proyectada. Una garra inmensa. Debo admitir que me asustó. Me acerqué, le pregunté por su casa, por su familia. Nada tenía. Le pedí por favor si podía transmitirme sus habilidades, extendiendo la mano sentí un leve pinchazo, ardía demasiado, al hospital caí, 39 de temperatura, mano hinchada, morada. No más de un día, la muerte, sí, la muerte era mi único talento.


domingo, 5 de julio de 2009

Fin


"...Y hasta sus más altas cumbres se verán sumidas en el ardor del sufrimiento rojo. Antes del ser todo fue, después del mismo ya nada será..."

sábado, 4 de julio de 2009

Trabajo


Los de mi trabajo me incomodan. Hablan y hablan todo el día, peor aun adulando a su jefe. Saco de mi sombrero un instrumento mágico, aprieto "play" y todo el mundo desaparece. "Pause" ya no escucho a nadie. (Juan)

Los de mi trabajo me incomodan. Hablan y hablan todo el día, peor aun adulando sus propios puestos. Saco de mi sombrero una pantalla mágica, aprieto "power" y todo el mundo desaparece. "game over" ya no veo a nadie. (Cristóbal)

Los de mi trabajo me incomodan. Hablan y hablan todo el día, peor aun adulando sus propias carreras. Saco de mi sombrero una libreta mágica, aprieto el lápiz y todo el mundo desaparece. Arrugo la hoja y ya no huelo a nadie. (Nadia)

Los de mi trabajo me incomodan. Hablan y hablan todo el día, peor aun adulando sus autos. Saco de mi sombrero un libro mágico, aprieto la primera linea y todo el mundo desaparece.
Cambio de página y ya no gusto a nadie. (Carol)

Los de mi trabajo me incomodan. Hablan y hablan todo el día, peor un adulando sus propias vidas. Saco de mi sombrero un tejido mágico, aprieto fuerte mi mano y todo el mundo desaparece. Arranco mi vida y ya no siento a nadie, no existe nadie. (Sincera)

viernes, 3 de julio de 2009

Acción directa


La fábrica contamina todo el día. Se oyen gritos desde el interior. Enojado, le di con una piedra, se partió en mil pedazos. Los de la junta y el vecindario, mientras tomaban un café, no tardaron en reponerla nuevamente, así lo exigía la necesidad.

Tranquilidad



        Los personajes de la parada son pan de cada día, al oírlos me duele la cabeza. Desesperado, tomé un buen puñado, principalmente a la señora de sombrero, los arranque, los arrugue y los eché al basurero. Solo me quedé con el perro, sonriendo, me movía la cola.

jueves, 2 de julio de 2009

El nuevo plan



Sostuvo el veneno en sus manos por más de una hora, esperaba tomar la decisión. Cuando puso el vaso en su boca apareció La Muerte ante sus ojos, vestida de traje y en sus manos traía un computador portátil. Se sentó frente a él y le pidió por favor que no lo hiciera, los muertos por envenenamiento suicida aún no forman parte del nuevo sistema instaurado por el gobierno infernal, le explico que era similar al plan auge. 

A cambio le ofreció un nuevo camino, abrió su computadora, le esbozó las posibilidades y las muertes que cubría el nuevo sistema. Misteriosamente música fúnebre sonó en su bolsillo, le pidió disculpas por la interrupción, contestó, le dejó su tarjeta. 

Gracias a dios los infartos eran los primeros en el nuevo plan. Era muy buena práctica.


La culpa



Mi perro orinó la alfombra de Cárol, una mujer mayor, astuta, algo temperamental. El incidente impulsó una fuerte disputa entre ambos. Yo no suelo alterarme, pero a veces según la situación, creo que es bueno hacerlo. 

Mi amigo Rodion me dice que sí, sin embargo, el otro, del cual no sé ni su nombre, opina que no. Diría que hasta hoy todo ha sido no más que discusiones, lástima que sea mi madre. Aun así la quiero y no le haría daño. 

Mas, la dificultad de todo esto es mayor cuando vives en un departamento, no tienes autocontrol y no sabes como deshacerte del cuerpo.

Marchita


El estomago de Satanás
o quizá el atardecer rojizo
el horizonte solo es un recuerdo
un recuerdo de ceniza.

Lisiada,
en crisis 
me como el llanto
me trago 
y digiero el cadáver de la vida.

Tomando con ardor 
el fresco, lo que prepara
el odio, cada toma de aire
es un tiempo menos en el existir. 

sábado, 27 de junio de 2009

Cara/Reflejo




Miró aquel cuchillo frente a frente. Le dijo: te enfrentarás a mi carne acorazada, te mataré. Ambos cayeron al piso. 

Depressus


El rey le miró el rostro, celebraba el triunfo de la batalla. Ella lo pagaría eternamente, pasó de la tranquilidad al abatimiento, la esfera afectiva. hoy toma pastillas, la última, a las 21:00 horas. 

viernes, 26 de junio de 2009

Basca


(miércoles por la noche, jueves por la mañana)


Recién ahora despierta, la calle, temprana y el sabor, plenitud tardía. El pensamiento sin papel se le escapa de una vez, para siempre, el despego, ese defecto es la mayor virtud en aquel ser vivo, (de ser siempre de la misma manera). Involuntariamente, el cabello es suave como estas completas tiniebla, de los números la suma resulta, y es seis. Como casi nunca se logra. Su desamor promete mucho esfuerzo, diría que demasiado. Tanto que lo perturba, tanto como el cuerpo que sube y baja, tanto como al trato con la intemperie de una mente revuelta, (la propia), soledad como algo completamente improbable. Es de atención un centro, solo para la percepción más básica, -no creo sea la mía- Se vió superado.

Después de tomar al vulgo cualquier pensamiento idiota creará gran intriga. La Noluntad, la indiferencia y esa frialdad, esa reencarnación como evolución del género, de su género, su raza. La insensibilidad como un tema en boga, el verdadero "frío" que no es al sentido infernal. Todo ha de mejorar, menos mi relación para con ellos; ustedes, incluso contigo. Debo arrancar de aquí la sonrisa, sin querer, la sensibilidad ha de darme muerte, que sea temprana. Es más, ahora. Quiere decir, no soporta estos sucesos.

Cuando el camino se tensa le gustan las mascaras, Más leo, más pienso y menos comprendo. Recuerdo protervo. Sí, sabor a kiwi. Algo debió suceder, fábula, todo mezclado no fue más. El deseo suelto reclamando una interpretación, a quien ha de responder si no más que a la casualidad, a la tenebrosidad, a esa nota que le hizo enmudecer. Esa impune voz que sale para hacer callar y todo es más extremo que nunca. No sirven los guantes ni la ropa. Debe despegar la piel de la razón pura. Cree dar el paso hacia la finalidad de las cosas. El reloj es el mismo hace más de mil doscientos cuarenta días. Todo aquello que ignoró, hoy cosas le provocan, por preferir sangre a cambio de un “Mirar hipócrita”, sencillamente, -no- mejor difícilmente, como debe ser. Tranquilo, nada ha de ser. Desde este momento. El agua se rebalsa a la mitad de todo, nuevamente de todo, con el temor de conocer todo.

Más allá de la muerte sabe que nada le espera, el levitar somnoliento es una críptica señal de todo a cuanto derramar pudiera, el sol, ya no es sol cuando irradiar no hace, mas, llueve sangre azul justo sobre sus hombros, sobre sus ojos, sobre su propia savia, como un árbol recien talado, y todo se vuelve como un no presente patético, sin querer sabe que cabó su propio foso.

Mientras tanto, al distanciamiento de todas las cosas, olvido preguntarse, que día es hoy, y solo recuerda que no decía su nombre. La basca era inevitable, su recuerdo también.


martes, 23 de junio de 2009

Fotografía digital




No le gustan las fotografías de su cuidad, mas posee un muy buen programa y todo es más bello de lo que parece.

No le gustan las fotografías de su rostro, mas posee un muy buen programa y todo sigue siendo igual, más igual de lo que parece.

No le gustan las fotografías de su noche, mas posee un muy buen programa y todo es más negro de lo que parece.

No le gustan las fotografías de su vida, mas no posee programas y todo es más muerte de lo que parece.

Ayuda memoria



         Ve a estudiar y apaga ese ordenador.                                    

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¿Te amaré por siempre?

Mirándolo, pensó




No creo nada de lo que me dices, mas es lo único que me tranquiliza.